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En el curso de los primeros días, la leche materna cambia de color y constancia, pero sus cualidades nutritivas y antiinfecciosas persisten. En la medida que el bebé, se alimente, la cantidad de leche que la madre produzca, será mayor.
Durante los primeros 4 a 6 meses de vida, el bebé no necesita más que la leche materna, para alimentarse.
La leche materna contiene todos los elementos nutritivos que necesita un niño sano. Es un alimento producido por el organismo de la mamá, expresamente para su hijo. La leche materna es rica, en sustancias antiinfecciosas y proporciona al bebé la mejor protección contra la diarrea, las alergias de origen alimenticio y las infecciones.
La composición de la leche materna: la leche humana, es distinta de los demás animales. Es su composición la que la hace ideal y fundamental para el niño. Sus ingredientes principales son: agua, grasas, proteínas, lactosa, vitaminas y minerales.
La lactancia materna establece un lazo inigualable entre la madre y su hijo.
Cuando la madre da pecho a su hijo, lo sostiene entre sus brazos, le comunica ternura, amor y seguridad, al mismo tiempo que lo alimenta y protege. |