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Cuidados en el embarazo y diabetes
El embarazo

Durante el embarazo se producen requerimientos mayores de nutrientes, como por ejemplo, de insulina, debido al mayor desgaste de glucosa. Para hacer frente a estos nuevos requerimientos, el cuerpo produce adaptaciones metabólicas.

Estos cambios son percibidos en síntomas como las náuseas matinales, debidas a la hipoglucemia ocasionada por el mayor consumo de glucosa. También se ve acompañado por somnolencia, cansancio, debilidad, etc.

La adaptación metabólica aumenta a medida que avanza la gestación, alcanzando sus picos en las 20 semanas finales.

Cuando estamos ante un caso de embarazo y diabetes, los cambios metabólicos deben ser considerados especialmente.

En algunos casos, la diabetes se presenta por primera vez, durante el embarazo.

Durante la gestación no pueden aplicarse los criterios convencionales del diagnóstico de la diabetes.

Las necesidades de insulina son mayores a medida que avanza el embarazo. Durante la gestación, no sirven los controles metabólicos habituales.

Control del embarazo y diabetes:

Debemos sospechar que estamos frente a un caso de embarazo y diabetes, cuando aparecen los siguientes elementos:

Cuidados en el embarazo y diabetes

• historia familiar de diabetes mellitas. En este caso, tiene mayor incidencia el parentesco de primer grado.
• glucosuria (glucosa en la orina). Durante una segunda muestra de orina, tomada en ayunas.
• historial de: abortos inexplicados; mayor tamaño del normal en los recién nacidos; malformaciones en el recién nacido.
• sobrepeso importante en la madre (superior a 90kg)

 

También deben tenerse en cuenta otros aspectos menos importantes como: toxemia recurrente del embarazo; multiparidad; reincidencia de partos prematuros.

Cuando están presentes más de uno de estos datos, aumentan las posibilidades de que esté presente un trastorno del metabolismo de la glucosa.

La glucosuria es bastante frecuente en embarazadas, por lo que no puede tomarse como un dato determinante. Para validar esta prueba, se toma una segunda muestra de orina en ayunas. La orina emitida al despertarse, es desechada, y se toma una nueva muestra a los 15 minutos, con la paciente todavía en ayunas.

Es necesario que un endocrinólogo controle cada 15 días los casos donde existe la sospecha de diabetes mellitas gestacional DMG. Deben adoptarse las medidas habituales para todo embarazo, pero haciendo especial énfasis en el control del peso.

En cada visita al obstetra se realiza un análisis de glucemia luego de comer. Cuando el examen no supera los 120mg/dl, la prueba de tolerancia oral a la glucosa, se difiere hasta la semana 37-38 del embarazo, cuando es más factible que de positivo. En cualquier visita que los valores de glucemia superen los 120mg/dl, se realizará entonces la prueba de tolerancia a la glucosa.

Cuando la prueba de tolerancia es negativa en la semana 37-38, entonces se considera que no hay riesgo de estar ante un caso de embarazo y diabetes. Cuando la prueba da positivo, se ofrece el tratamiento adecuado a la paciente, y se le diseña una dieta especial.

En caso de que el control de glucemia no se logre pronto, debe iniciarse un tratamiento con insulina. En los casos que se obtiene un correcto control y no hay complicaciones, se procede a un parto espontáneo.

En caso de que los requerimientos elevados de insulina permanezcan durante toda la duración del embarazo, no es inevitable que la diabetes persista luego del parto.

Luego del puerperio, se deben repetir las pruebas de tolerancia a la glucosa. En caso de un resultado positivo, la paciente es diagnosticada con diabetes clínica. Si es negativo, el diagnóstico es de diabetes mellitas gestacional (o sea, que desaparece luego del parto).

A las pacientes con diabetes mellitas gestacional que desarrollan diabetes clínica luego del parto, se les aconseja una revisión anual, mantenimiento del peso corporal normal. Si resulta un nuevo embarazo, los controles deben realizarse en forma inmediata.

Complicaciones del embarazo y diabetes:

En el caso de embarazo y diabetes, pueden presentarse complicaciones tanto en la madre como en el feto.

Los problemas de la madre incluyen: hipoglucemia; cetoacidosis diabética; retinopatía (lesión en la retina); neuropatía (lesión renal).

Los problemas fetales son: muerte intrauterina; malformaciones; macrosomías (recién nacidos muy grandes); recién nacidos muy pequeños.

En los recién nacidos, se produce un número importante de muertes por: síndrome de distress respiratorio SDR (enfermedad de las membranas hialinas); por hipoglucemia; por hiperbilirrubinemia.

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